"La Música es una entrada incorpórea dentro del más elevado mundo del Conocimiento que comprende la humanidad pero que la humanidad no puede comprender..."

LUDWIG VAN BEETHOVEN

martes, 7 de junio de 2011

BEETHOVEN, EL MÚSICO SORDO.


Ludwig van Beethoven (Bonn, Alemania, 16 de diciembre de 1770 – Viena, Austria, 26 de marzo de 1827) fue un compositor, director de orquesta y pianista alemán.
  
Su legado musical se extendió, cronológicamente, desde el período clásico hasta inicios del romanticismo musical. Sus problemas de sordera no le impidieron componer muchas de sus últimas obras y esto no le impidió llevar una vida donde la música era su forma de expresarse.
La vida personal de Beethoven fue problemática debido a su creciente sordera que le llevó a plantearse el suicidio, según afirmó en los documentos encontrados en el Testamento de Heiligenstadt. A menudo Beethoven era irascible y puede que sufriera trastorno bipolar. Sin embargo, tuvo un círculo íntimo de amigos fieles durante toda su vida, quizás atraídos por la fortaleza de su reputada personalidad. Hacia el final de su vida, los amigos de Beethoven compitieron en sus esfuerzos para ayudar al compositor a paliar sus incapacidades físicas.




domingo, 5 de junio de 2011

MUSICOTERAPIA Y ESTIMULACIÓN TEMPRANA.

La estimulación temprana surgió para atender adecuadamente a aquellos niños que padecían alguna deficiencia o que a causa del parto requerían unos cuidados preferentes. Los importantes logros alcanzados con ellos llevaron a su extensión con niños sanos, pues las investigaciones demostraron que la evolución cerebral es enorme en los primeros años de vida. Dentro de la atención temprana, la estimulación musical infantil produce grandes beneficios. Ello ha llevado a plantearse el trabajo con estos estímulos antes incluso del nacimiento, pues el sentido del oído es uno de los que más tempranamente se desarrolla.
Desde que nace, el niño se encuentra inmerso en un ambiente estético determinado; la familia aporta un importante influjo y las instituciones educativas introducen elementos que facilitan el enriquecimiento estético del pequeño.


 
Puesto que el ser humano está preparado para conocer el mundo a través de los sentidos, los sentimientos y el intelecto, las clases de música impartidas desde la edad infantil contribuirán enormemente a:
- mejorar el sistema auditivo.
- facilitar la expresión de sentimientos e ideas.
- ayudar al desarrollo de la memoria.
- desarrollar la capacidad de enjuiciar críticamente.
- mejorar las capacidades motrices.
- potenciar las capacidades artístico- creativas.
- favorecer la integración socio-cultural.
- ampliar y mejorar las posibilidades lingüísticas.
 


miércoles, 1 de junio de 2011

LA MUSICOTERAPIA APLICADA AL DEFICIENTE AUDITIVO.


Parece paradójico hablar de música en la educación del niño sordo, pero de hecho esta relación (música-sordera) es aceptada por los especialistas y por los psicólogos en un nivel científico y experimental.

Ante los disminuidos auditivos nos encontramos frente a un serio problema: la falta de un sistema de percepción fundamentalmente sonoro, que es el auditivo. Sin embargo, existen en el ser humano otros sistemas capaces de percibir el sonido, como son: el de percepción interna, el táctil, y el visual. De los tres, el sensorio-táctil, además de ser el más importante, es el que mejor reemplaza al sistema auditivo. Esto hace que los sonidos y sus vibraciones sean uno de los elementos terapéuticos indispensables en la recuperación del sordo.

Las ondas producidas por cuerpos en vibración y transmitidas por el aire, pueden llegar a ser sentidas a través de la piel, los músculos, los huesos y el sistema nervioso autónomo; mediante ellas el sordo capta elementos tales como el ritmo, la acentuación, la altura, la intensidad, la duración; esto, sumado a la percepción interna del movimiento de sus músculos y articulaciones, permite la apreciación de elementos del sonido que los que se encuentran en plena posesión de sus facultades auditivas no logran discriminar.

martes, 31 de mayo de 2011

Al hablar de música y educación especial, es necesario recordar que los destinatarios son en primera instancia niños /as, jóvenes y adolescentes, a los que no les falta ni les sobra nada, niños a los que en tanto sujetos se les suma, una necesidad educativa especial.

Como docentes resulta, a veces, más fácil adoptar una vieja mirada homogeneizadora interpretando que todos los alumnos son iguales, que sostener una actitud donde lo heterogéneo favorezca el recorte personal. Es necesario promover una mirada individual y personalizada, a riesgo de caer en una situación similar a la planteada en el Mito de Procusto, un educador comprometido es capaz de captar las diferencias, aceptarlas y estimularlas. La uniformación es siempre una tentación ya que resulta menos amenazante.

Hablo de intervención del arte, específicamente de lo musical, lenguaje que requiere un aprendizaje y puede limitarse a una simple habilidad técnica o ampliarse hasta el punto de englobar la expresión de una visión particular del mundo. Sin embargo en un sentido más amplio, el concepto arte, hace referencia tanto a la habilidad técnica como al talento creativo en un contexto musical, literario, visual, etc. Procura a la persona que lo practica y a aquellos que lo contemplan una experiencia que puede ser de orden estético, emocional, intelectual, o bien combinar todas esas cualidades en un fenómeno de sociabilidad que favorece lo creativo como una adaptación activa a la realidad.

Dice González Grety la educación tiene el doble poder de cultivar o de ahogar la creatividad. En una educación significativa, la creatividad permite que el alumno sea agente activo de su propio aprendizaje, como también de la exploración y descubrimiento del mundo contando con la capacidad de enfrentarse a problemas y dar respuestas alternativas -he aquí un correlato con la invención científica. Para Rogers, la creatividad favorece la actualización del yo, el desarrollo y madurez personal. Ésta no sólo se manifiesta en el sentido estricto de la invención, artística o científica, para que sean originales y funcionales. En un sentido más amplio es la actualización del propio ser, es decir, un estilo propio de vivir, de estar abierto a la experiencia, a las cosas y a los seres. La creatividad es un signo de equilibrio personal. Ésta emerge cuando el sujeto actualiza o desarrolla lo más posible su potencial afectivo y mental, y se siente librado de las inhibiciones personales y sociales. La creatividad tiene dos constantes básicas: la novedad y la libertad. Lo nuevo se expresa de distintos modos, según sea visto a través del proceso de realización y de creación o bien de la persona que crea y el ambiente en que se mueve. La libertad se manifiesta en el proceso mismo de la creatividad. La acción es libre si nace de la iniciativa del sujeto, y si éste puede liberarse de estereotipos y categorías rígidas de pensamiento y acción, y si es abierto y flexible.

Operativamente, la creatividad es la capacidad de asociar, seleccionar, reestructurar, organizar y transformar las experiencias pasadas o la información recibida en combinaciones únicas que dan lugar a producciones diferentes y nuevas. Lo hasta ahora expuesto nos lleva a repensar sobre la esencia de la creatividad y en qué se diferencia ésta de la inteligencia. Olga Blinder considera que si bien existe una correspondencia entre ambas, no es absoluta. Se suele decir que las personas muy creativas son inteligentes, ahora, no siempre las muy inteligentes son creativas en el mismo grado.

¿QUÉ EFECTOS NOS PRODUCE LA MÚSICA?

Todos nosotros sabemos reconocer cuándo una canción nos parece "alegre" o nos parece "triste". Generalmente asociamos nuestro estado de ánimo a la melodía de numerosas obras de todo tipo. Pues bien, precisamente la musicoterapia recurre a estas melodías como método para curar o reducir diversos problemas de salud.

La idea de base es reconocer que gran parte de las enfermedades tienen su origen en el cerebro, quien luego transmite a una parte del cuerpo un estímulo determinado que reproduce una enfermedad. Con la musicoterapia se intenta hacer llegar al cerebro unos estímulos que le lleven a una relajación o anulación de los que reproducen la enfermedad a través de diversas melodías con las que se pueden conseguir efectos sorprendentes.
Aunque la musicoterapia ya se conoce desde la antigüedad, en los años 40 de nuestro siglo se utiliza como rama de medicina recuperativa, que con efectos fisiológicos, afectivos y mentales, contribuyendo a un equilibrio piscofísico de las personas. Hoy en día se aplica fundamentalmente en desequilibrios nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo, drogas y como prevención de suicidios, aunque todavía es necesario profundizar mucho más en el tema.

 El esquema básico de trabajo en esta disciplina contempla tres aspectos: la interacción positiva del paciente con otros seres, la autoestima y el empleo del ritmo como elemento generador de energía y orden. La musicoterapia actúa como motivación para el desarrollo de autoestima, con técnicas que provoquen en el individuo sentimientos de autorrealización, autoconfianza, autosatisfacción y mucha seguridad en sí mismo. El ritmo, elemento básico, dinámico y potente en la música, es el estímulo orientador de procesos psicomotores que promueven la ejecución de movimientos controlados: desplazamientos para tomar conciencia del espacio vivenciados a través del propio cuerpo.

La herramienta sonora más poderosa según muchos terapeutas del sonido es el canto de armónicos. A través de nuestras propias voces, podemos proyectar a la parte enferma la frecuencia de resonancia correcta, y devolver su frecuencia normal. Según Jonh Beaulieu, la entonación de armónicos afecta incluso al flujo de la kundalini de las tradiciones místicas. Tema muy relacionado con los mantrams tibetanos realizados para limpiar los chakras y despertar su energía para alcanzar la iluminación.

sábado, 28 de mayo de 2011

TESTIMONIO DE ROSITA CABALLERO MÉNDEZ

Para mí, el dar a mí bebé experiencias musicales antes de nacer fue algo bellísimo porque hacía tiempo que había trabajado con música con mujeres embarazadas y, ahora, la vida me daba la posibilidad de hacer conmigo misma y con mi bebé estas valiosas e interesantes experiencias. Inicié el mismo día en el que, gracias al ultrasonido confirmé emocionada que estaba embarazada. El bebé tenía ya seis semanas de vida y, aunque sabía perfectamente que su oído no estaba todavía formado, yo le cantaba y le había escuchar la primera melodía que grabé especialmente para él como un mensaje de amor, aceptación y ternura.

Seis años antes había escrito música para bebés y ahora seleccionaba algunas de estas melodías para mi pequeño embrión. Al pasar el tiempo fui uniendo otras piezas musicales, hasta que al final del embarazo la grabación tenía 29 selecciones.

No tuve un criterio definido para esta selección; simplemente en ese momento escogí lo que me gustó para el bebé.

La experiencia musical se repetía tres o cuatro veces a la semana, al anochecer o cuando yo tenía un momento de paz y me sentía muy feliz de hacerlo.

A las veinte semanas, el bebé respondía con movimiento a estímulos musicales. Además su existencia en mi ser me llenaba con luz para escribir poesías, las cuales le leía una y otra vez.

Sin embargo, mi embarazo fue difícil y desde las primeras semanas tuve una amenaza de aborto, mioma intramural y otros problemas ginecológicos importantes, que hacían considerarlo de alto riesgo. Desde luego me habían dicho que no me ilusionara.

Pero mi amor por ese pequeño ser que crecía dentro de mí unido a mis oraciones y mi fe en la vida fueron superiores a todo, y el bebé seguía creciendo.

Al cumplir las 24 semanas tuve noticias de que el riesgo de perderlo era mucho mayor y tuve miedo y tristeza, pero entonces me aferré más a su vida y la puse en manos de Dios; a través de la música le enviaba mensajes de vida y esperanza.

Cuatro semanas después daba gracias a Dios por dejarnos juntos y cuando, extasiada, escuché el latido rítmico de su corazón tuve la inspiración para escribirle otras poesías y grabar más melodías.

Al cumplir las 32 semanas lo vi en el ultrasonido, hermoso e inquieto; no quise saber si era niño o niña, yo lo amaba incondicionalmente. La emoción de verle me dio la fe necesario en su vida y le pedí con todo mi ser que algún día naciera, Valoré más las experiencias  musicales y me propuse escribir algún día sobre este hecho. El bebé se había logrado, con medicamentos, reposo y quizás más por mi gran amor maternal. Yo sabía que el bebé sentía mi amor, y entonces quise grabar para él otras melodías.
A las 34 semanas mi pequeño arrullaba y dormía con algunas canciones, y con otras se agitaba y pataleaba; observé que al estar inquieto se relajaba con la música.

Cuando se cumplieron 38 semanas y faltando cuatro día para que naciera (con cesárea programada), fui a la iglesia para pedir a Dios ayuda y valor para el gran momento y ahí tuve la experiencia de que, al escuchar “Meditación” en el órgano, el bebé se despertó y pataleó sin cesar. Había reconocido su música y este hecho me emocionó mucho. Cuatro días después llegó a este mundo, en una tarde lluviosa del 26 de Septiembre, una hermosa bebita y la música de su cassette nos acompañó y estuvo presente para darle seguridad y amor. Su llanto al nacer me estremeció, nunca olvidaré su sonrisa al acercarla junto a mí al mismo momento en el que escuchaba “Canción de la estrella de la tarde” de Wagner, y al ver que la arrullaban con “Canción de cuna” de Brahams.  Cerré los ojos y di gracias a Dios con todo mi ser. Mi bebé había nacido y estaba perfectamente bien.

Ahora, mi bebita tiene 16 meses, veo todo aquello como un sueño. Mi niña es alegre, su vocabulario es de 70 palabras. Es sana, llena de vida, comunicativa y reacciona a la música corporal, verbal y emotivamente.

Quisiera aclarar que mi intención no ha sido nunca formar un músico, ni programar un super bebé sobreestimuado, sino simplemente un bebé musical feliz.

viernes, 27 de mayo de 2011

MUSICOTERAPIA EN EL NIÑO AUTISTA

El siguiente video trata de un niño autista que responde de forma positiva con la música ya que, según su musicoterapeuta ha mejorado pues antes no hablaba y tenía problemas de comportamiento.

Desde la Musicoterapia no se evalúa un diagnóstico sino cómo es ser humano, rotulado de determinada manera se relaciona con el sonido y sus parámetros, cómo se expresa motrizmente, cómo utiliza su voz y es capaz de imitar ya sea con o sin objetos acciones sonoras o corporales. En ocasiones las imitaciones son pequeñas acciones asincrónicas o diferidas; otras veces aparecen como mera expresión del reflejo cócleo recurrencial, sin embargo indican cierto nivel de conexión y cuál será el umbral comunicacional. Hay sesiones que comienzan con actitud indiferente por parte del Musicoterapeuta, otras en las que se imitan llantos o gemidos característicos; a veces el diálogo se establece desde el movimiento, otras reforzando la magia de ausencias y presencias detrás de una cortina o dentro de una gran caja. Los juegos sonoros que se realizan se basan generalmente en las estereotipias motoras que trae el niño, trasladándolas a un tambor, una flauta o una guitarra, brindándole otra utilidad al gesto, y motivando un cambio cualitativo en la relación con los objetos. Ya no será el gesto como descarga o autoestimulación sino el gesto en función de obtener algo placentero de un objeto determinado.

jueves, 12 de mayo de 2011

PARÁLISIS CEREBRAL Y MUSICOTERAPIA.

En nuestra sociedad actual el grupo más grande de niños deficientes físicos es el de los que padecen parálisis cerebral.

Los niños con parálisis cerebral generalmente sufren un deterioro neuromotor y perturbaciones del funcionamiento psicológico y el control emocional. Presentan en especial un débil control motor, distracción, hiperactividad, irritabilidad y desinhibición.

Estos niños presentan un desafío para la terapia de rehabilitación y la educación general.

La música y las actividades musicales poseen una influencia beneficiosa sobre el nivel de tensión, perturbación, hipersensibilidad y tono afectivo de muchos niños con parálisis cerebral.

Autores como Bruner, Cass, Frampton y Rowell señalan que la música y las actividades musicales ayudan a efectuar la relajación que se necesita. Además la música ayuda a traer atención y aumentar el nivel de concentración. Carlson señala que la música puede servir como agente para reducir al mínimo los efectos de los estímulos indeseables del ambiente. Sugiere que la música estimula o motiva la actividad; cree que la música proporciona alivio emocional a los niños que sufren parálisis cerebral.

Cuando se utiliza la música como estimulo ambiental para mejorar el control motor o conseguir la relajación, deben considerarse cuidadosamente los distintos diagnósticos de la parálisis cerebral. Luego debe observarse con suma atención para determinar si el paciente responde en efecto a la meta terapéutica.

El valor de la música como estímulo ambiental en situaciones de grupo donde se haya enfermos con distintos tipos de parálisis, depende del grado de deficiencia, la edad de los niños y el grado en que la música es estimulante. Para algunos niños y para algunas actividades podría ser de valor emplear música más o menos sedante o estimulante con el propósito de establecer una atmósfera que favoreciera la terapia o las actividades de aprendizaje. Parece imposible establecer un ambiente musical para cualquier grupo de niños con parálisis cerebral que beneficie a todos en un día determinado. Nuevamente antes de planificar el empleo amplio de la música en una situación grupal, es necesario observar la respuesta del grupo a los distintos tipos de música.

Estas consideraciones indican que los diagnósticos diferenciales de la parálisis pueden dar una clave de la respuesta de un niño a los distintos tipos de música, pero no siempre es posible que todos los niños diagnosticados así reaccionen de la misma manera. Sin embargo si se dispone de una prueba, ella indicará que la musicoterapia es valiosa y de provecho para los niños con parálisis cerebral.

LA MUSICOTERAPIA APLICADA AL DEFICIENTE MENTAL.


El niño deficiente ha sido objeto de mucha atención por parte de pedagogos, psicólogos, maestros y médicos, en los últimos años, que han culminado en la idea de la necesidad de tratarle con métodos de educación especial que hagan de él, un miembro útil para la sociedad.
La música ejerce una influencia poderosa en este tipo de niños, con frecuencia, responden mucho más pronto a una actividad musical que a cualquiera de otro tipo.
Ya antes de 1940, la música se utilizaba en la educación de estos niños. Desde entonces, la aplicación de la musicoterapia con discapacitados, ha evolucionado más rápidamente que ningún otro empleo de la música como terapia.
Según Benenzon, “la Musicoterapia actúa fundamentalmente como técnica psicológica que permite la modificación de los problemas emocionales, de las actitudes, de la energía psíquica; de tal forma que permite modificar cualquier patología del ser humano, y contribuye positivamente a abrir canales de comunicación con el paciente, que permitan la aplicación de las técnicas terapéuticas que puedan aliviar su deficiencia, de una forma más fisiológica”.
Tomando como base esta idea, el musicoterapeuta, frente al deficiente mental, debe asumir dos actitudes internas claras: la primera, despojarse de los conocimientos del cociente intelectual y edad cronológica del paciente, y la segunda, enfrentarse a un ser humano a quien van dirigidos, a través de un lenguaje de comunicación especial, una serie de mensajes que le servirán para su desarrollo ulterior.
En consecuencia, debemos desechar la idea de la incapacidad del deficiente mental para comprender mensajes en un contexto no-verbal, que en apariencia parecerían difíciles para su comprensión; y que no se incluían en principio en el campo del tratamiento del musicoterapeuta.


sábado, 19 de marzo de 2011

MUSICOTERAPIA Y EDUCACIÓN MUSICAL

Podríamos decir que los puntos de unión entre musicoterapia y educación musical están en la metodología utilizada, (activa, vivencial, participativa), y en la utilización de los mismos elementos musicales, (sonido, ritmo, melodía) y medios sonoros, (cuerpo, objetos, instrumentos). Sin embargo, las diferencias se encuentran en las metas a conseguir: mientras que para la educación musical el objetivo final es la música en sí misma, su conocimiento, y disfrute; en la musicoterapia la música no es un fin sino un instrumento, un medio. Lo que cuenta en musicoterapia es el proceso que sigue el alumno, lo que pone en juego mientras canta o toca; el resultado no importa tanto: lo que se pretende no es que llege a afinar de forma precisa la canción que le enseñamos, sino que valoramos aquello que siente y expresa cuando intenta cantar, el esfuerzo de atención, dicción y control (en función de la discapacidad) que realiza al usar su voz y la satisfación que le produce compartir una actividad musical con el grupo.

¿EN QUÉ NOS PUEDE AYUDAR LA MUSICOTERAPIA ?

Uno de los usos cotidianos más simples y difundidos de la musicoterapia es la regulación del estado de ánimo. Utilizamos trozos musicales para alegrarnos en la depresión o para calmarnos en medio de estados de excitación producidos por la rabia, el estrés o el temor.
También podemos utilizar trozos musicales para mejorar el aprendizaje, ejercicios rítmicos para mejorar la coordinación y la resistencia física. La música, bien empleada, puede facilitar el contacto con bloqueos emocionales concretos y producir la catarsis necesaria para la resolución del conflicto.
Dentro del espectro de la sintergética y las terapias vibracionales, puede ser fundamental el uso del sonido puro o de acordes armónicos o inarmónicos para la movilización de energías particulares con efectos orgánicos concretos.

jueves, 17 de marzo de 2011

SOBRAN LAS PALABRAS...


La cara de felicidad que observo en estos niños mientras tocan los instrumentos me convence sin que nadie tenga que decirme nada de que la música juega un papel muy importante en el desarrollo de estos niños.

Realmente la música es un billete para viajar a otra dimensión, en este caso a la dimensión de los sentidos, donde todos tenemos las mismas capacidades.

LA MUSICOTERAPIA

La musicoterapia, como su propio nombre indica es el uso de la música desde una perspectiva terapéutica. Esta rama de la educación aún no está muy desarrollada en países como España, por falta de especialistas, por falta de conocimiento quizás. Sin embargo en otros países se realizan grandes investigaciones sobre esta materia en el ámbito de la educación, e incluso se formaliza su estudio a nivel universitario, como por ejemplo en la Universidad Nacional de Colombia.

Con este blog, nuestro objetivo es sencillo, informar, dar a conocer y sobretodo crear diversas opiniones sobre este tema. Queremos transmitir la importancia de esta ciencia a la hora de trabajar con personas discapacitadas, de qué manera podemos utilizar la música para mejorar la vida de algunas personas, y mostrar los logros que hasta el momento se están consiguiendo.

Esperamos que sea un tema interesante para todos. Un saludo para todos!