En nuestra sociedad actual el grupo más grande de niños deficientes físicos es el de los que padecen parálisis cerebral.
Los niños con parálisis cerebral generalmente sufren un deterioro neuromotor y perturbaciones del funcionamiento psicológico y el control emocional. Presentan en especial un débil control motor, distracción, hiperactividad, irritabilidad y desinhibición.
Estos niños presentan un desafío para la terapia de rehabilitación y la educación general.
La música y las actividades musicales poseen una influencia beneficiosa sobre el nivel de tensión, perturbación, hipersensibilidad y tono afectivo de muchos niños con parálisis cerebral.
Autores como Bruner, Cass, Frampton y Rowell señalan que la música y las actividades musicales ayudan a efectuar la relajación que se necesita. Además la música ayuda a traer atención y aumentar el nivel de concentración. Carlson señala que la música puede servir como agente para reducir al mínimo los efectos de los estímulos indeseables del ambiente. Sugiere que la música estimula o motiva la actividad; cree que la música proporciona alivio emocional a los niños que sufren parálisis cerebral.
Cuando se utiliza la música como estimulo ambiental para mejorar el control motor o conseguir la relajación, deben considerarse cuidadosamente los distintos diagnósticos de la parálisis cerebral. Luego debe observarse con suma atención para determinar si el paciente responde en efecto a la meta terapéutica.
El valor de la música como estímulo ambiental en situaciones de grupo donde se haya enfermos con distintos tipos de parálisis, depende del grado de deficiencia, la edad de los niños y el grado en que la música es estimulante. Para algunos niños y para algunas actividades podría ser de valor emplear música más o menos sedante o estimulante con el propósito de establecer una atmósfera que favoreciera la terapia o las actividades de aprendizaje. Parece imposible establecer un ambiente musical para cualquier grupo de niños con parálisis cerebral que beneficie a todos en un día determinado. Nuevamente antes de planificar el empleo amplio de la música en una situación grupal, es necesario observar la respuesta del grupo a los distintos tipos de música.
Estas consideraciones indican que los diagnósticos diferenciales de la parálisis pueden dar una clave de la respuesta de un niño a los distintos tipos de música, pero no siempre es posible que todos los niños diagnosticados así reaccionen de la misma manera. Sin embargo si se dispone de una prueba, ella indicará que la musicoterapia es valiosa y de provecho para los niños con parálisis cerebral.
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